A la hora de aislar el suelo de un ático en España, la elección suele reducirse a dos opciones: lana mineral insuflada o celulosa proyectada. Ambos materiales se instalan en una jornada y son compatibles con el programa CAE. Pero su rendimiento y precio difieren.

Lana mineral: el estándar técnico

La lana mineral (de roca o de vidrio) ofrece una conductividad térmica entre 0,035 y 0,040 W/m·K. Es ignífuga clase A1, hidrófuga e insensible a roedores. En España, marcas como Isover, Knauf o Rockwool dominan el mercado profesional.

La densidad típica para insuflado es 35-50 kg/m³. El coste mediano sin ayudas: 18-25 €/m² instalada.

Celulosa: la alternativa ecológica

La celulosa procede de papel reciclado tratado con sales bóricas. Su conductividad es ligeramente superior (0,038-0,042 W/m·K) pero tiene mayor inercia térmica, lo que mejora el confort estival.

Coste mediano: 20-28 €/m². Más cara en compra pero mejor balance de carbono incorporado.

¿Cuál elegir?

Para invierno frío (zonas D y E del CTE): lana mineral por su mejor coeficiente lambda. Para climas con verano caluroso (Andalucía, Levante): celulosa por su inercia. Solicita tu auditoría gratuita y un técnico te recomendará el material adecuado para tu vivienda.